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¿Qué tan lejos del “día cero” estamos?

Estimada Comunidad Ecológica:

Empezaba el 2018 y los ciudadanos de Ciudad del Cabo en Sudáfrica comenzaban a prepararse para que, a partir del 1 de febrero de ese año, sólo podrían consumir 50 litros de agua diarios por persona. Para tener una idea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que, a lo menos, se garanticen 100 litros de agua por persona al día. En ese entendido, para los sudafricanos el panorama era desesperanzador, puesto que, si las reservas de aguas continuaban así de bajas, se estimaba que, para abril del 2018, se llegaría al temido “Día Cero”, en el cual la ciudad de quedaría sin suministro de agua.

Afortunadamente ese día no llegó. El racionamiento, el ahorro y el trabajo conjunto de las autoridades, agricultores, empresarios y ciudadanos dio frutos. El temido día comenzó a atrasar su llegada y finalmente no se concretó… por lo menos hasta este año.

Pese a lo dramático de esta situación, el mundo no tomó nota de lo que podría haber significado un funesto hito en la historia medioambiental de nuestro planeta, una de las más importantes metrópolis en el mundo sin agua.

En la actualidad, en Chile  no parece novedad hablar de palabras como “sequía” o “escasez”, ya que pasó de ser una situación excepcional a formar parte de nuestra realidad cada año. A modo ejemplo, el 2008 la Dirección General de Aguas dictó 6 Decretos de Escasez[1],  el 2009 solo 1 y el 2010 fueron 4. En total, desde el 2008 hasta julio de 2022, llevamos 150 Decretos de este tipo dictados, 17 de los cuales se encuentran vigentes  y con altas probabilidades de ser renovados[2].

Los pronósticos de lluvias significantes son cada vez más infrecuentes, sin embargo, todas y todos hemos quedado impresionados este último mes, ya que sin duda ha sido uno de los más lluviosos en el último tiempo. No obstante,  según el último balance hídrico entregado por el MOP, “En los 25 embalses ubicados en 9 regiones y monitoreados por la DGA, hay almacenados 4.408 millones de m³ (11.07.22), mientras que en julio del 2021 se acumulaban 3.672 millones de m³. Por lo que, el volumen almacenado este año es superior en un 20% con respecto a julio 2021. Sin embargo, son cifras inferiores a su promedio histórico de 5.908 (Mm³). Lo que indica un déficit de un 25%[3]”.

Ante este panorama, la gran interrogantes es: ¿qué medidas se han tomado?. El 19 de abril de este año, la municipalidad de Lo Barnechea aprobó una nueva ordenanza para el cuidado del agua. Es importante tener presente a este respecto que, según el Diagnóstico del Acuerdo de Eficiencia Hídrica Territorial y la información proporcionada por el MOP,  esta es una de las comunas con mayor consumo de agua potable por habitante, superando ampliamente el promedio nacional[4].

Sobre la referida ordenanza, me pareció interesante destacar algunos puntos, como que la Municipalidad requerirá de los proyectos que ingresen al SEIA una huella hídrica, justificando que su diseño es el más óptimo en términos de eficiencia en el uso del agua (artículo 4). Desde otro punto, se establece una prohibición de riego de espacios públicos, durante todo el año, entre las 10:00 y las 19:00 horas. Misma prohibición se aplica en días de lluvia, durante todo el día e incluso 24 horas después de terminada (artículo 6). La ordenanza también establece el monitoreo de consumo de agua en edificios públicos y bienes nacionales de uso público que estén bajo administración municipal, información esta que será pública y de libre acceso (artículo 10). Además la Municipalidad adopta una política de promoción e incentivo del paisajismo xérico, de especies vegetales nativas y/o de bajo requerimiento hídrico (artículo 13). Otro aspecto a destacar es la expresa  prohibición del uso indiscriminado del agua. Se proscribe el escurrimiento y empozamiento de agua en  espacios públicos, entre otras conductas, así como la descarga de aguas de piscinas o estanques sin hacer las gestiones para el aprovechamiento de ellas (artículo 20), estableciendo multas en caso de infracción de éstas y las demás mencionadas en la ordenanza, las cuales van desde 1 a 5 UTM (artículo 23)[5].

Si bien estas medidas no harán desaparecer el problema, son una manera concreta de abordar un situación inminente, tal como lo vivió Ciudad del Cabo con su “Día Cero”. No obstante, hoy existe la necesidad de una gestión integrada de las aguas, donde toda forma de organización está llamada a la intervención, con el fin de planificar, innovar e incorporar el uso de tecnologías para una mejor administración. Estamos en un punto de inflexión, en donde las decisiones sobre nuestro actuar pueden llegar a desviar y, en los peores casos, a retardar un posible “Día Cero”, que… espero que nunca llegue.

Bárbara C. Oneto Valdés
Alumna 2do año MDA

[1] Ver https://dga.mop.gob.cl/noticias/Paginas/DetalledeNoticias.aspx?item=824#:~:text=Los%20decretos%20de%20escasez%20h%C3%ADdrica,especialmente%20en%20las%20zonas%20rurales

[2] Ver https://dga.mop.gob.cl/administracionrecursoshidricos/decretosZonasEscasez/Paginas/default.aspx

[3] Ver https://dga.mop.gob.cl/noticias/Paginas/DetalledeNoticias.aspx?item=856

[4] Ver  https://lobarnechea.cl/wp-content/uploads/2022/04/DEC_DAL_066063_0352__19-04-2022_.pdf

[5] Ver  https://lobarnechea.cl/wp-content/uploads/2022/04/DEC_DAL_066063_0352__19-04-2022_.pdf

* Las opiniones señaladas en este documento son de exclusiva responsabilidad del columnista y no representa la opinión de la Universidad del Desarrollo.