Menciones en la prensa

Pulso, 23 de junio

El subsecretario de Hacienda dijo que lo recomendable es esperar a que la Reforma Tributaria esté implementada en régimen antes de iniciar una nueva discusión.

Prácticamente todas las candidaturas presidenciales están considerando realizar cambios a la Reforma Tributaria. Ante este escenario, el subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco, llamó a la prudencia, ya que aún la actual reforma no está completamente implementada. “La prudencia llama a que la Reforma Tributaria esté completamente implementada antes de realizar cambios. Este sistema no está escrito en piedra y no hay nada ideológicamente fundamentado, pero lo recomendable es esperar a que este sistema esté funcionando completamente en régimen antes de hacer cambios”, enfatizó.

El personero de Gobierno entregó estas declaraciones en el seminario “La reforma Tributaria, reflexiones sobre su impacto y cómo abordar los desafíos pendientes”, organizado por el Centro de Derecho Regulatorio y Empresa de la Universidad del Desarrollo (UDD). En esta instancia, Micco criticó la propuesta del precandidato presidencial, Sebastián Piñera, de bajar la tasa de impuestos a las empresas de 27% a 25%y de volver a un sistema integrado. “intengrar el sistema a la renta .y bajar la tasa a niveles de 25%, equivale atener una menor recaudación de 0,6 puntos del PIB”, acotó. Por ello, el subsecretario añadió que “de ser así se debe estudiar cómo compensar los menores ingresos”.

FONTAINE.

En el mismo seminario, uno de los coordinadores económicos del comando presidencial de Sebastián Piñera, y consejero de Libertad y Desarrollo (LyD), Juan Andrés Fontaine, respondió de inmediato las apreciaciones de Micco. De partida aseveró que “los impuestos a las rentas del capital afectan el ahorro, la inversión y el crecimiento” y que por lo demás “al subir los impuestos la economía se debilita, el Fisco puede salir perdiendo, ya que sus ingresos permanentes pueden terminar siendo inferiores”. Para Fontaine, “el próximo Gobierno tiene a la mano la llave para recrear un clima favorable a la inversión y el crecimiento, iniciando la desgravación del ahorro empresarial”.

Fontaine subrayó que los cambios tributarios “se deben compatibilizar con las necesidades de gasto fiscal provenientes de la creciente demanda de bienes públicos y la preservación de una situación fiscal saludable”. Por ello, “los cambios exigen gradualidad de unos 10 años, por ejemplo, junto con un período de austeridad fiscal y estricto control de la evasión”. Junto a ello, Fontaine indicó que se debe procurar un sistema tributario pro crecimiento, aliviando los gravámenes sobre ahorro, inversión y emprendimiento”

Compartir