Menciones en la prensa

TRADICIONALMENTE se ha entendido que el gobierno corporativo de una empresa constituye una herramienta para generar eficiencias económicas, al resolver eficazmente el denominado problema de agencia, mediante la maximización del valor de la compañía, en interés de los accionistas. Bajo esta concepción, no habría cabida para que la administración persiga ‘otros’ objetivos, en apariencia, diversos al mencionado. Sin embargo, la realidad nos habla de otro fenómeno, uno en que los directorios de las empresas habrían superado la regulación persiguiendo, asimismo, otros fines tendientes a la creación de valor para ser sostenibles en el tiempo. A diferencia de quienes estiman que esos ‘otros’ objetivos no están contenidos en lo que legalmente se ha mandatado a la administración a hacer, creo que ellos son parte esencial de dicha misión. La maximización del valor de una compañía no sólo debe entenderse como un objetivo a evaluarse en el corto plazo, sino también en el largo plazo. Visto desde esa perspectiva, los incentivos de la administración cambian y permitiendo nuevas posibilidades. Así, al tradicional foco en los resultados económicos más inmediatos, se adicionarían otros que implican creación de valor en el mediano y largo plazo, lo que redunda en beneficio de los accionistas. A las tradicionales métricas que ponderan los resultados económicos, se han ido incorporando de manera expresa y sistemática (no como acciones aisladas o con efecto ‘marketing’) otras variables tendientes a verificar cuál es el impacto de sus actividades en la comunidad y en sus cliente.

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